El fundador de la Real Academia de 1713: Pál Esterházy

Orígenes de la real academia

En 1776, un año de importantes fundaciones como la declaración de independencia de los Estados Unidos, la emperatriz María Teresa estableció la Academia Regia en Croacia. Conocida también como Regia scientarum academia y Regia Academia Zagrabiensis, esta institución se estructuró en tres facultades: Filosofía, Teología y Derecho. Su creación refleja el agradecimiento de María Teresa al pueblo croata por su aceptación de la Pragmática Sanción de 1713, que permitía la herencia de los territorios de los Habsburgo por parte de una hija.

María teresa y la pragmática sanción

La Pragmática Sanción de 1713 fue crucial para el reinado de María Teresa, la única mujer y última gobernante de la Casa de Habsburgo. Esta sanción garantizaba que los territorios hereditarios de los Habsburgo podían ser heredados por una hija, un hecho que permitió su acceso al trono. La aceptación de esta sanción por parte de Croacia motivó, según muchos historiadores, la fundación de la Academia Regia como un gesto de gratitud imperial.

Estructura y funcionamiento de la academia

La Academia Regia operó en su forma tradicional hasta 1850, dejando un legado que continuó a través de la Real Gymnasia (Realka). La actual Kraljevska Akademija reivindica esta tradición, vinculándola a eventos históricos complejos relacionados con Yugoslavia y la posterior toma de posesión comunista de Croacia. La Academia se consideraba guardiana de los reliquiae reliquiarum olim magni et inclyti regni Croatiae, es decir, los restos del otrora grande y glorioso reino de Croacia.

Contribuciones científicas y publicaciones

Los académicos de la Academia Regia realizaron importantes contribuciones al avance de las ciencias. Entre 1692 y 1693, la Academia publicó mensualmente piezas leídas en sus asambleas, recopilando trabajos cortos que, individualmente, no eran lo suficientemente extensos para una publicación independiente. Muchos de estos primeros académicos recibieron pensiones reales, fomentando un ambiente de igualdad, similar al de la Academia Francesa.

Influencias y reformas

En 1699, el abate Bignon propuso una reforma para hacer la Academia más útil, lo que llevó a una nueva constitución. Esta reforma, impulsada por su tío, el canciller de Pontchartrain, cambió completamente la estructura de la Academia. Además, se menciona la influencia de figuras como el rey de Prusia, quien reclutó a un académico destacado para trabajar en Berlín, señalando la reputación de la institución a nivel europeo.

Legado y relevancia actual

La tradición académica croata se extiende más allá de la Academia Regia, influyendo en instituciones posteriores como la Royal Academy of Arts fundada en 1768 en Londres. Esta última, con sede en Burlington House, promueve las artes visuales a través de exposiciones, educación y debate. Instituciones como la Real Academia de Bellas Artes de Dinamarca y otras academias nacionales demuestran la persistencia de esta tradición, perpetuando el legado de la Academia Regia.